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Próxima Jornada de Puertas Abiertas (Abril de 2015)

Escribimos una breve nota para comunicaros que el próximo sábado 18 de Abril abriremos nuestras puertas para todas las familias y profesionales que deseen conocer el proyecto. Por ahora no os podemos contar más detalles, estamos trabajando en la organización de este día. 
Pronto empezará a circular el cartel con horarios y actividades programadas.
Si estáis interesados/as, podéis mandarnos un mail de inscripción a lacarakola@gmail.com y os contestamos en cuanto podamos con la misma información y confirmación de vuestra participación.

Muchas gracias a todas por vuestro interés y disculpad la demora.

COCINITA DE ANDAR POR CASA


Uno de los primeros objetos que Eva fabricó para la que en ese momento fue la Sala de Profesiones, fue la mini cocinita, elaborado con un mueble de IKEA muy barato y tanta creatividad y sencillez que sigue teniendo visitas cada día.

La cocinita es un juguete imprescindible en cualquier hogar o espacio con niños. El juego de las comiditas es eje en el mundo simbólico de muchos niños y niñas hasta los 6 años (o más).
 
Mostrando cocinita 2.JPG
El mueble superior es herencia de abuela.

En La Caracola nos enamoran los juguetes artesanales, preferiblemente si están fabricados con madera y humildad. Aportan riqueza visual, nobleza en el tacto, suavidad en los acabados, sonidos agradables al golpear... un espacio con madera es un espacio vivo, acogedor y cálido.

Cuando los materiales los fabricamos nosotras, o las familias que nos rodean, cobran además un valor emocional inigualable. Esa esquinita defectuosa porque la lija se torció, ese acabado imperfecto porque nuestras manos temblaron, ese pelo de la brocha que solo el que ha barnizado sabe dónde quedó, es información afectiva que queda grabada en el objeto para toda su vida.


Las fotos de la cocinita os darán las claves del trabajo que básicamente consistió en:

1. Dibujar y cortar con sierra un círculo con diámetro igual a la parte superior de un bol metálico. Lijar.
2. Dibujar un círculo al lado, de la medida que se desee y pintar del color elegido.
3. Barnizar todo el mueble con mucho cariño.
4. Coser un trozo de tela un dobladillo y una doblez para meter el cable para cortinas.
5. Clavar dos ganchos y enganchar el cable para cortinas (se compra en ferreterías) con la cortina ya metida.
6. Instalar un grifo (comprado o fabricado con dos tacos de madera y un par de ruedas clavadas) y encajar el bol metálico.
7. Dotar de cacharrería.

BIZCOCHO VEGANO DE OLIVER

Las familias caracolas se están poniendo las pilas para hacer crecer este blog y llenarlo de recetas y tutoriales. Miriam, la mamá de Oliver, ha sido la primera en atreverse y romper el hielo, publicamos esta entrada escrita con cariño, de una mamá preciosa y maestra de las güenas güenas. 

Gracias Miriam por la receta y por TODO lo que entregas en La Caracola desde antes de incorporarte como familia.


Nuestra familia no es la más vegana del mundo mundial, de hecho..., ni siquiera somos veganos…todavía…aunque todo se andará…

Sin embargo, en el último año, sí podemos decir que hemos vivido (sobre todo he,

pero también hemos) una progresiva transformación en nuestra forma de alimentarnos, lo que muy resumidamente, se traduce, en menos consumo de alimentos tanto de origen animal como procesados, a favor de un mayor consumo de comida casera a base de legumbres, frutas,  verduras (estas últimas, a poder ser de nuestra propia huerta), cereales, semillas, frutos secos…

Así que, últimamente tengo muy a mano mi libretita de Naya Nagar, donde apunto cada dos por tres, cualquier receta vegana que se torne fácil, rica y a poder ser, rápida de hacer.

Y como en casa somos un poco golosillos (y eso que, al hilo de lo anterior, andamos reduciendo consumo de azúcar y sustituyéndolo por otros edulcorantes más naturales y sanos), ya tengo recopiladas varias versiones de bizcochos.

La que hoy os presentamos, la preparamos ayer Oliver y yo. 


INGREDIENTES:

- 300 gr. de harina de trigo integral.

- 125 gr. de harina de maíz.

- 150 gr. de azúcar integral

- 25 gramos de levadura en polvo (aproximadamente 3 cucharaditas)

- 1 yogur de soja o 1 o 2 piezas de fruta como plátano o manzana.

- 2 tazas y ½ de leche vegetal

- 1 taza de aceite de girasol (yo lo uso de oliva)

 
PREPARACIÓN:

- Poner el horno a calentar a unos 220 grados centígrados.

- Mezclamos las harinas y la levadura en un recipiente.

- En otro recipiente, mezclamos el yogur de soja o las frutas en trocitos, el aceite, la leche de soja y lo que quieras añadir para dar sabor, lo batimos con la batidora y se echa el azúcar poco a poco.

- A continuación, añadimos la mezcla de harinas y levadura y lo mezclamos bien.

- Se unta el molde para el bizcocho con un poco de aceite y se esparce un poco de harina, se echa la mezcla y al horno hasta que suba el bizcocho. A continuación se va bajando la temperatura a 200 grados y luego a 180 hasta que compruebes pinchando con un cuchillo si sale seco, cuando esto suceda se saca el molde con el bizcocho y se agita un poco para ver que no esté pegado. Se da la vuelta con un plato o bandeja y con otro plato o bandeja
otra vuelta para que quede boca arriba. Dejarlo enfriar y listo.

Bueno…os confieso, que estos son los pasos que indica la receta, pero nosotros lo mezclamos TOOODO en un bol, lo batimos y a la Super Chef…y aquí tenéis el resultado.


COCIDO SABROSO (SIN CHICHA)

A la mamá de Martina le gusta mucho comer cosas ricas y bonitas. Sabe disfrutar de los sabores y lo ha podido transimitir a su hija que prueba todo y come "que da gusto verla" (como dicen las abuelas). El pasado domingo disfrutamos mucho en casa, reunidos alrededor de un cocido hecho con cariño y buenos ingredientes. Iba a compartir la receta con ella y pensé, ¡mejor al blog!

Cualquier guiso hecho a fuego lento tiene un sabor característico y familiar, que nos recuerda a la infancia con nuestras abuelas. Las legumbres cocidas con el alga nos aportan la proteína, hierro y calor y la pasta de la sopa los hidratos y mucha tradición. Aunque no llevaba chicha, quedamos saciados y bien alimentados.

Fue en la primera jornada de puertas abiertas de La Caracola cuando experimentamos con el cocido vegano, todas las familias hicimos una cazuela de cocido y sopa para ofrecer a nuestras visitas. Fue emocionante unir nuestros guisos, era un acto simbólico de nuestro primer paso como tribu.

Ingredientes (para 4 adultos y 3 niños aprox):

500 gr de garbanzo pedrosillano. (en remojo entre 8 y 12 horas)
Un repollo hermoso.
2 zanahorias.
2 o 3 patatas.
Pasta para sopa (fideo grueso, fino, cabello de ángel, letras, sopa maravillas...)
Sal gorda, pimentón de la Vera, aceite virgen extra, cominos, laurel.

Preparación:

Poner una buena música porque lleva un buen rato...

1. Lavar y escurrir los garbanzos. Al poner 500 gr en remojo tenemos 800gr aprox. Introducir en la olla expres los garbanzos, cubrirlos de agua, añadir 5cm. aprox de alga Kombu, una hoja de laurel y algún comino si os gusta. Un puñadito de sal. Cocinar durante una hora aprox (depende de la olla). Colar el caldo y reservar para el repollo. Guardar los garbanzos con un fondo de caldo.
2. Cortar el repollo en trozos del tamaño de un huevo, pelar las patatas y chascarlas en la olla y pelar y cortar las zanahorias en trozos grandes. Cubrir con el caldo de los garbanzos, sazonar y echar un chorrito de aceite y cocinar (puede ser en la expres 5 minutos o a fuego lento con la olla tapada).
3. Colar el repollo y reservar el caldo. Rehogar la verdura en una sartén con aceite y una cucharadita de pimentón de la Vera.
4. Utilizar el caldo reservado para hacer la sopa a fuego lento.

A los niños y niñas les suele gustar, la sopa es deliciosa y los garbanzos con patata entran muy bien. Pero si tenéis niños más pequeñitos conviene pasar un poco los garbanzos para facilitar la digestión. En este caso podemos juntar seis cucharadas de garbanzo, dos trozos de patata y uno de zanahoria en un plato y aplastarlo todo con un tenedor. Luego lo apelmazamos en nuestras manos con forma de hamburguesa y lo rebozamos con un poco de harina de garbanzo. Lo pasamos por la sartén para que se dore y resulta una manera más divertida de comer el cocido.


Estrenando sección con un poco de arroz con leche...

Estrenamos nuestra sección de recetas veganas, es decir de origen vegetal 100%, aptas para el consumo también de omnívoros con ganas de probar cosas nuevas con sus hijos e hijas y ellos/as mismos/as. Para avanzar en el cambio global y ayudar a nuestro planeta, podríamos empezar por la alimentación, que tantos intereses capitalistas mueve, y tantas enfermedades cura, previene y ayuda a paliar. Os animamos a probarlas, difundirlas y enviarnos comentarios y nuevas recetas, para que nuestros hijos crezcan con una alimentación sana, muy nutritiva y libre de sufrimiento animal. ¿Serán así más conscientes del lugar que ocupamos en la naturaleza?, ¿respetarán más sus cuerpos?, ¿estarán más conectados con sus verdaderas necesidades? Merece la pena averiguarlo y no hay nada que perder por el camino, porque os aseguramos que son recetas riquíiiisimas...

ARROZ CON LECHE (SIN LECHE).

Es una receta apreciada por los niños/as (y también por los mayores...), muy nutritivo, ideal para desayuno de media mañana o merienda. A nuestra amiga Zoe le gustaba tanto que cada vez que hacíamos fiesta con las familias una mamá lo cocinaba siempre pensando en ella... Ahora cuando lo servimos, recordamos a Zoe y sus juegos, que ahora se despliegan cerca del mar.

Por ti Zoe, compartimos esta receta con mucho cariño,

 seguro que tu mamá lo hace igual de rico que Pilar. 

 

 

http://www.recetaarrozconleche.com/ImagenesRecetaArrozConLeche/ImagenesRecetaArrozConLeche/receta-arroz-leche-miel.jpgIngredientes

  • 150 gr. de arroz
  • 1 l. de leche vegetal (aconsejamos de soja ecológica)
  • 1 limón
  • 2 ramas de canela
  • Melaza de arroz o sirope de ágave.
  • Canela en polvo
  • Sal

 

Preparación

Hervimos a fuego lento en una cazuela, durante 5 minutos aproximadamente, la leche vegetal con la canela en rama, partida en dos o tres trozos y la parte amarilla de la piel del limón lavado. Agregamos unos granos de sal marina.
Añadimos el arroz y dejamos cocer,  a fuego lento, hasta que el grano esté blando. Si elegimos arroz integral, es mejor dejarlo previamente en remojo durante 8 o 12 horas. 
Removemos cada poco tiempo con una cuchara de madera y vigilamos que no se quede sin líquido, o agregamos más leche previamente calentada. Cuando empiece a ablandarse el arroz, añadimos la melaza o sirope al gusto y mezclamos bien.

BUENAS INTENCIONES Y DETERMINACIÓN.

La Caracola es un espacio donde las agujas del reloj se mueven a otra velocidad, pero luego salimos de allí y la vida cobra otra dimensión. 
Este blog tenía la intención de ser un espacio interactivo y dinámico, pero el día a día y la timidez de la que suscribe habitualmente, hacen que las fechas entre entrada y entrada sean como cometas o estrellas fugaces...
Una determinación para este año es pedir ayuda, descentralizar funciones y aligerar la vida para poder así atender mejor cada faceta del proyecto. 
Queridos curiosos, os pedimos paciencia porque nos movemos a paso de caracola, pero cada uno de los que damos nos hacen avanzar. Poco a poco llegaremos a actualizar este espacio, pero tened en cuenta hasta el momento que las fechas de las anteriores entradas son del 2014!! (Ya nos están escribiendo familias para inscribirse en las Jornadas del año pasado, ups...) 

Un calmado abrazo y unas palabras sabias que me manda mi amiga Almudena y que muy pronto encabezarán nuestro nuevo espacio virtual, del maestro Daisaku Ikeda:

"Un retoño no podrá crecer derecho si se topa con una piedra que intercepta su libre crecimiento. Por otro lado, una planta cultivada en el invernadero crece con rapidez, pero orece poca resistencia al frío y al feroz vendaval. 
Forjarlos en un ambiente libre que les permita enfrentar las pruevas naturales de la vida, ¿no sería este, el camino idóneo hacia la felicidad de nuestros hijos?"


FELIZ AÑO

Una vuelta más alrededor del Sol, estamos agradecidas por un año generoso para La Caracola. El grupo está casi completo, nos HAN CONCEDIDO LA LICENCIA, y poco a poco el proyecto crece y amplía sus horizontes. Gracias a todas por el apoyo, el cariño y el interés mostrado.